La Vanguardia, el diario de referencia en Catalunya, publicó recientemente una extensa entrevista con Ezequiel Vallejo, fundador de Lodging, nuestra empresa de gestión de alquiler turístico en Barcelona y Madrid. En ella, Vallejo analiza la situación del sector de los apartamentos turísticos en la Ciudad Condal, denuncia la campaña de desprestigio que sufre y alerta sobre las graves consecuencias económicas y sociales que tendría su desaparición para la ciudad. Durante más de quince años, el sector de los apartamentos turísticos en Barcelona ha convivido con una presión regulatoria constante y con un creciente estigma social. Para Vallejo, esta situación no es casual. Como declara en La Vanguardia: «Hay una demonización clara del sector», convencido de que se ha construido una percepción pública alejada de la realidad. El fundador de Lodging explica que esta demonización ha simplificado un debate complejo hasta convertirlo en un relato fácil, pero profundamente injusto, que criminaliza toda una actividad económica sin atender a los datos reales.
Uno de los grandes mitos que rodean a los apartamentos turísticos es, en su opinión, su supuesto uso incívico. La imagen del turismo de borrachera sigue apareciendo de forma recurrente en el discurso público, pero los datos que maneja el sector desmontan esa idea. Como afirma Vallejo en la entrevista: «Hay una demonización del sector que se cree que solo vienen borrachos a los apartamentos turísticos y la realidad es totalmente inversa». De hecho, el 80% de los huéspedes son familias, un perfil que busca espacio, precios razonables y una experiencia de viaje distinta a la hotelera.
La actividad de los apartamentos turísticos en Barcelona no solo no ha crecido en los últimos años, sino que se mantiene congelada desde 2015, cuando se limitaron las licencias a unas 10.000. Esa falta de crecimiento, lejos de provocar un mercado descontrolado, ha generado el efecto contrario: una progresiva profesionalización de los operadores. «No ha permitido que crezcan, pero ha hecho que los operadores que hay se hayan profesionalizado», explica Vallejo, subrayando que hoy conviven pequeños propietarios, empresas especializadas e incluso grupos hoteleros que gestionan este tipo de alojamientos.
El impacto de eliminar los apartamentos turísticos
Desde una perspectiva urbana y económica, nuestro fundador advierte de que eliminar los apartamentos turísticos sería un error estratégico para Barcelona. «Una ciudad como esta no se puede permitir ese lujo», asegura en La Vanguardia, en referencia a un escenario dominado exclusivamente por los hoteles. A su juicio, la reducción de la oferta concentraría el poder en un solo actor y expulsaría a un perfil clave de visitante: las familias que no pueden asumir los precios hoteleros. «Si solo quedan los hoteles, muchas familias no van a venir», resume.
Las consecuencias de una eliminación total serían, según los cálculos de Vallejo, devastadoras. En declaraciones a La Vanguardia, alerta: «Cuando los apartamentos turísticos se acaben en Barcelona, habrá 40.000 personas que se quedarán sin trabajo», refiriéndose tanto al empleo directo como al indirecto que depende de esta actividad. Un impacto que, a su juicio, no podría ser absorbido por el sector hotelero, especialmente en una ciudad donde también se limitan nuevas construcciones.
Y es que el impacto económico del sector va mucho más allá del alojamiento. Los apartamentos turísticos generan una amplia red de actividad indirecta que incluye limpieza, mantenimiento, tecnología, transporte, decoración o lavandería. Además, contribuyen de forma significativa a las arcas públicas. Vallejo asegura en la entrevista que Lodging recauda entre 90.000 y 100.000 euros semestrales en las tasas turísticas, una aportación que considera difícilmente sustituible. «Eso es riqueza, pago impuestos y generamos empleo», afirma, reivindicando el papel del sector como motor económico. Unas tasas que, además, a partir del 1 de abril se duplicarán.
Lejos de negar la existencia de un problema de vivienda, Vallejo sostiene que los apartamentos turísticos se han convertido en un chivo expiatorio fácil. «Hay un problema de vivienda grave y somos el blanco fácil», afirma en La Vanguardia, convencido de que el debate se ha simplificado hasta ocultar las verdaderas causas estructurales. Frente a soluciones drásticas, defiende la convivencia de modelos, una regulación exigente y un enfoque basado en datos y no en prejuicios. Barcelona, recuerda, fue pionera en Europa y en el mundo en materia regulatoria, y Apartur (la patronal del sector) jugó y juega un papel clave.
En un contexto de cambios profundos en el turismo global, el mensaje de nuestro fundador es claro: Barcelona necesita opciones, diversidad y equilibrio. Y, sobre todo, un debate honesto que tenga en cuenta el impacto real de las decisiones políticas sobre la economía, el empleo y el modelo de ciudad. Desde Lodging, como empresa de gestión de alquiler turístico con más de 20 años de experiencia en Barcelona, compartimos plenamente esta visión. Seguiremos trabajando por un sector profesional, regulado y que aporte valor a la ciudad y a sus visitantes.
Puedes leer la entrevista completa en La Vanguardia






